Prácticamente todas las personas son alérgicas a las diligencias, porque ameritan asistir a varias oficinas para tramitar documentos y certificaciones. Sin embargo, son aspectos legales que no se pueden evitar y que necesariamente, debemos asumir asistiendo a las notarías. Todos en algún momento debemos certificar un documento, sabemos que es importante, pero muchas veces no entendemos su alcance.

Toda certificación tiene un por qué, eso no lo entendía un joven que había culminado sus estudios universitarios y no comprendía por qué debía certificar su título que lo certificaba como graduado. Pero, como nadie aprende por la experiencia del vecino, le tocó vivir una situación un tanto desagradable por desconocer el peso de este trámite y también por señal de apatía por no importarle algo tan básico.

Este amigo no sabía, por una parte que la firma de un notario público al sellar y certificar un documento es una prueba y una herramienta que mitiga el riesgo de que otras personas puedan apropiárselo, robarlo o cometer algún fraude usurpando la identidad de otra persona con el mismo.

Pero mi amigo supo lo que significaba, cuando de forma afortunada fue llamado para una entrevista de trabajo y le pidieron que consignara su síntesis curricular con copias certificadas de sus títulos. Entonces, muy emocionado por la aceptación para la oferta de empleo que estaba esperando desde hace tiempo, se dio a la tarea de recopilar todos sus documentos para arreglarlos en la mejor carpeta.

Pero: ¡Sorpresa! conseguía todo menos su título que comprobaba que había culminado sus estudios en la universidad, ya estaba entrando en una absoluta desesperación, porque recordó que la Secretaria de la facultad les explicó al firmar los títulos, que los mismos solo se entregaban de dos maneras en actos protocolares o administrativos y que nunca se vuelven a hacer, siendo algo muy complejo su pérdida.

Dichosamente, logró conseguir su título y al día siguiente decidió irse de madrugada hasta la notaría pública correspondiente donde también, debió cancelar una suma importante de dinero para habilitar el trámite y para poder entregarlo a tiempo en la empresa, donde felizmente lo contrataron.