A veces nos preguntamos, por qué la navidad y algunas fechas son tan importantes para muchos de nosotros, tal vez no haya una única respuesta para esta interrogante, lo cierto es que hay fiestas como la navidad que nos devuelven a nuestra infancia y nos reunimos con nuestra familia y sentimos de nuevo que todo es simple y sencillo cuando estamos rodeados de nuestros seres queridos.

Estos maravillosos momentos reavivan en nosotros la fe en la humanidad, la esperanza en un mundo mejor y la certeza de que no estamos solos en un mundo ancho y ajeno. Aunque todos los días puedan tener algo especial hay algunas fechas que realmente nos llenas de dicha y por ello las esperamos con ansias y nos preparamos para celebrarlas de la mejor manera.

La nochevieja, es una de estas fechas especiales, todo es alborozo durante los días previos en que nos reunimos en familia para hacer los preparativos para esa noche que tiene doble significado, por un lado despedir un año, tal vez con un poco de nostalgia por todo lo vivido, por otro celebrar la llegada de uno nuevo con toda la esperanza y buenos augurios por una nueva etapa que se abre.

En muchas ciudades y pueblos se tiene un lugar especial donde todos se reúnen cerca de la medianoche para despedir al viejo año y esperar juntos al que está por llegar, con las doce campanadas despierta la algarabía todos se abrazan y festejan, celebran por lo bueno que esperan traerá el año nuevo. Luego todos van a casa a cenar a disfrutar de la buena mesa junto a los que aman.

Recién inicia el año, llegan los Reyes Magos, esta es una fecha muy especial, así como Jesús en Belén recibió los dones más especiales de estos tres viajeros, los niños esperan en ese día su regalo, para iniciar un nuevo año lleno de emociones por llegar.

En todos lados la llegada de los reyes se celebra con cabalgatas, grandes y chicos se suman a la multitud que espera expectante el paso de las carrozas y su lluvia de caramelos, en medio de esta singular celebración nos sentimos nuevamente niños y la ilusión regresa a nuestros corazones.