A veces es inevitable recibir malas noticias por la enfermedad complicada de un amigo o un familiar es algo que nunca queremos vivir pero que forma parte de la vida. Es algo complejo pero que debemos asumir de la mejor manera. Esa es la situación que están viviendo unos compañeros de trabajo y decidieron pedir sus vacaciones para reflexionar.

Todos en la oficina quedamos muy aturdidos ante tal decisión, por lo general la mayoría de las personas cuando reciben una noticia dolorosa con respecto a su salud quieren buscar otras opiniones o continuar haciéndose más análisis médicos y se postran ante la realidad e incluso, disminuyendo sus posibilidades de recuperación, de algún modo.

Estos compañeros quisieron viajar para tener una reflexión más serena de su condición y de qué hacer ante la situación planteada por los médicos. Se fueron a un hotel todo incluido con su familia, sin pensar en que era muy posible que en unos meses se tuvieran que enfrentar a situaciones muy desfavorables por una situación que no podrían evadir.

El caso, es que hicieron maletas y compraron boletos para pasar unos días en un lugar divertido y muy cómodo. Disfrutaron de excelentes restaurantes, cálidas piscinas, espectáculos enternecedores y festivos. Fueron sus vacaciones más divertidas. Decidieron que vacacionar era la mejor medicina. Descansaron como nunca y comieron muy bien.

Tenían todos los servicios que se puedan imaginar en un solo lugar, con personas muy amables y encantadoras. Las meriendas las disfrutaban de forma especial, porque podían disfrutar del buffet o quedarse en la playa o en la piscina y luego merendar sin mayor inconveniente.

El horario no importó por esos días, estaban de vacaciones. Decidieron regalarse un oasis para reflexionar para no preocuparse por nada, porque se estaban dando las vacaciones que nunca soñaron, estaban en el paraíso, disfrutaron de todo.

Con seguridad querían unos días distintos donde pudieran divertirse con unas entretenidas tertulias en compañía de personas que conocieron en el viaje y que en ese momento se convirtieron en buenos amigos con los que tuvieron conversaciones entretenidas tomándose unos ricos cócteles, algunos de su predilección, todo estaba incluido y era su asueto.